AVATAR: FUEGO Y CENIZA (Avatar: Fire and Ash, 2025)
Tercera y ¿ultima? entrega las aventuras de la familia Sully en su lucha contras las fuerzas invasoras alienígenas de Donald Tr... de la RDA, típicos marines zopencos de gatillo fácil. En esta ocasión los nativos de Pandora deberán echar el resto y unirse ante el órdago de los insensibles humanos que buscan la devastación completa de su planeta y su forma de vida. Los humanos invasores por su parte echarán mano de uno de los clanes más chungos con los que se aliarán para conseguir sus objetivos.
Desde mi perspectiva, esta nueva entrega se hace menos pesada que la anterior, aunque le sobra metraje, al final está repitiendo bastante el mensaje, y se hace poco creíble que los pobres chavales Sully se pasen la vida persecución tras persecución. Pero bueno, a pesar de lo repetitivo el ritmo es muy bueno, las escenas de acción son sencillamente soberbias, a día de hoy no hay nadie que supere a James Cameron en eso.
Las interpretaciones y el CGI por doquier cumple perfectamente, la película es técnicamente un prodigio (salvo algún que otro pequeño "resbalón"), Weta sabe lo que hace. Siempre choca al principio ese multicolorido exagerado de Pandora, pero a los pocos minutos te acostumbras y te encuentras disfrutando de la auténtica experiencia multisensorial que es el planeta de los Na'vi. Sam Worthington, Zoe Saldaña, Stephen Lang, Sigourney Weaver y el resto de avatares vuelven a estar muy logrados, con la incorporación de una Oona Chaplin espectacular en su papel de zumbada, consiguiendo capturar las expresiones y matices de los actores reales, realmente impresiona el resultado. De la parte humana, vuelve a destacar Jack Champion como Spider, y el repelente Brendan Cowell, qué asquito de personaje logra.
Mención especial a una cosa que es una chorrada técnica, pero me ha encantando. Estas son las típicas minucias que hacen ganar muchos puntos a una producción, sobre todo si es de ciencia ficción o fantasía: las ondas de resonancia que muestra la superficie del agua cuando los tulkun conversan con los Na'vi con sus (infra)sonidos, sencillamente magistral, una muestra del rigor técnico al que directores como Cameron o Nolan prestan especial atención y que consiguen hacer que una historia de ficción sea más y más realista.
Vamos con la parte fuerte de la película: los combates. La apoteósica batalla final entre invasores humanos y Na'vi es antológica. Ya antes Cameron nos regala unas escaramuzas muy jugosas, pero la batalla masiva del final es brutal. Con ese sexto sentido que tiene para diseñar naves, armas y armamento futurista y representar fielmente la realidad, el espectáculo visual y la brutalidad de la lucha está servido. Se puede echar en cara algunas escenas oportunistas (mucha casualidad que en un combate tan caótico, los miembros de la familia justo vayan a caer unos junto a otros y así pueden ayudarse), pero bueno, son licencias cinematográficas entendibles.
Como aspectos negativos, esa repetitividad ya mencionada, la historia principal de la resistencia a la invasión humana está más que amortizada, y lo único que vemos son una y otra vez emboscadas de las que los protagonistas tienen que escapar de distintos enemigos, con mayor o menor suerte. Llega a resultar algo cansino.
En definitiva, una gran conclusión a esta trilogía (aunque claramente habrán más entregas, pero se puede al menos un punto y aparte aquí). Un espectáculo visual que hay que disfrutar en el cine, por muy buena y grande que sea tu TV y tu barra de sonido no es ni de lejos equiparable a verlo en una sala. ¡Corre a verla, insensat@!

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