Retroreseña: APOLO 13 (Apollo 13, 1995)

 


Lo he intentado muchas veces, pero una y otra vez, Apolo 13 permanece en todo lo alto y no dudo en afirmar que es mi película favorita, por delante de los grandes clásicos que todos los cinéfilos de pro tienen en mente, qué le vamos a hacer. Para mí tiene todos los ingredientes que la hacen perfecta: soy integrista cientófilo y espacioadicto, me encanta la historia de la carrera espacial, me gustan las historias épicas y de superación, el protagonista es Tom Hanks... no se puede pedir más.

Junto con mi gran amigo Neopleno que introducirá en esta retroreseña algo de sensatez y rebajará (espero) a niveles racionales este análisis, comenzamos el repaso al épico viaje de ida y vuelta basado en la historia real del "fracaso más exitoso" de la NASA.

Ficha técnica

La película dura dos horas y veinte minutos, estrenada en 1995 (junto con las Windows 95, qué tiempos...) está dirigida por Ron Howard, uno de mis directores/actores fetiche, capaces de lo mejor como esta cinta, o títulos como El desafío: Frost contra Nixon (Frost/Nixon, 2008), Una mente maravillosa (A beautiful mind, 2001) y la mítica Willow (1988), pero también de lo peor, como el Grinch de Jim Carrey (The Grinch, 2000) o The Dilemma (2011). Lejanos quedan los tiempos en que aparecía como uno de los macarrillas de American Graffitti (George Lucas, 1973).

El reparto es, para mí, uno de los mayores aciertos y que marca la diferencia. Protagonizada por un inconmensurable Tom Hanks como Jim Lovell, el carismático comandante de la misión posteriormente encumbrado como gran héroe americano (aunque tuvo que pagar el elevado precio de no volver al espacio nunca más y quedarse sin pisar la Luna, a pesar de haber ido hasta allí dos veces), el resto del reparto es un acierto tras otro. Un magnífico Ed Harris interpretando al mítico director de misiones de la NASA Gene Kranz, Gary Sinise, Bill Paxton, Kevin Bacon. Kathleen Quinlan (The Doors, 1991, American Graffitti, 1973) como la sufridora esposa de Lovell. Chris Ellis como Deke Slayton también borda un brillante papel como responsable burócrata. Un plantel que interpreta magníficamente cada personaje y nos trasladan literalmente a aquellos finales de la década de los 60 norteamericana.

En tierra

La película comienza con una barbacoa americana de la época en toda regla, donde se van presentando los distintos personajes que protagonizarán la epopeya. A mí personalmente me recuerda un poco a esa American Graffitti donde el propio Ron Howard hacía sus pinitos (¿homenaje soterrado?).

Desde el principio se deja claro que Lovell (Hanks), el comandante de la misión, es un tío muy cabal y tranquilo, a pesar de ser el astronauta top de la época (nada menos), pasa de vacilar y de chulear por el mundo, está claro que la NASA tiene claro lo que se necesita para una misión al espacio real. El resto de la tripulación también son tíos cabales y sensatos. 

Es entonces cuando el piloto del módulo de mando, Ken Mattingly (Sinise), es apartado en el último momento de la misión por ser sospechoso de tener sarampión (luego se demostraría que estaba completamente sano). 

Me cago en vuestras muelas

Su sustitución por el piloto de la tripulación de reserva Jack Swigert (Bacon) levanta bastantes roces y desconfianzas, y es un interesante arco argumental central en la versión de los hechos (parece que hubo bastante de esto en la vida real).

Despegue

Y llegamos a uno de los puntos culminantes de la película. No puedo ver la escena del despegue sin soltar alguna lágrima. Para mí es la culminación de la epicidad, el plano girando alrededor del monumental cohete, la música épica increscendo, los primeros planos de las esposas llorando de emoción (y de miedo), el público entusiasmado, la voz en off de los astronautas y el control de misión, y ese final de la escena con Gene Kranz diciendo "chicos, ahora es nuestro"... uf... para mí es una de las escenas más épicas de la historia del cine.

¡Vamos parriba machote!

A continuación empalma con escenas de trabajo rutinario en las instalaciones de la NASA y a bordo del Apollo (la constelación de "Orinón" jeje), rebajando la emoción a niveles normales, y preparándonos para lo que se avecina... Qué bien está guionizada esta película.

Houston, tenemos un problema

En el transcurso del viaje hacia la Luna, tiene lugar el accidente. Un cortocircuito en un cableado provoca la explosión de uno de los tanques de oxígeno. Afortunadamente la integridad del casco de la nave espacial no se ve afectada, pero pronto queda claro que hay que abortar la misión y concentrarse en volver sanos y salvos a la Tierra antes de que se acabe el suministro de aire y de electricidad a bordo.

La mayoría de los problemas y soluciones que se narran en la película se ajustan fielmente a lo que ocurrió de verdad, y eso es un grandísimo punto a favor de esta obra, se demuestra que la realidad, por muy anodina que pueda parecer a veces, puede ser lo suficientemente interesante para ser contada tal cual, no hace falta tomarse licencias siempre, que parece que si no se exagera todo el público va a bostezar y se van a ir a mitad de película. No, queridos lectores, muchas grandes aventuras lo fueron tal cual sin necesidad de adornos, elipsis o hipérboles, y este título es un gran ejemplo.

Contrarreloj

Todo el mundo en tierra arrima el hombro para conseguir el nuevo objetivo de traer sanos y salvos a los tres astronautas en peligro. Mattingly se convierte entonces en el nuevo protagonista de la cinta, utilizando el simulador de la nave una y otra vez hasta conseguir ahorrar hasta el último vatio de energía de una nave que se va muriendo lentamente.

Puta aguja...

Incansable, Mattingly reproduce una y otra vez la secuencia de reentrada hasta que consigue hacerla con un consumo mínimo, la misión teóricamente puede salvarse y llegar a la Tierra a tiempo.

Desenlace

Poco spoiler se puede hacer en esta historia. Con una angustiosa reentrada durante la que hay un silencio de radio de varios minutos, fielmente (y valientemente) recreada en la película, porque la verdad es que es una escena larguita, el Apollo 13 despliega sus tres gigantescos paracaídas a rayas rojas y blancas y la emoción se desborda en todas partes, no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo. Muy probablemente fue una de las últimas veces en las que todo el planeta se hermanó con un objetivo común, salvar los viajeros espaciales.

Momentazo

Todo el mundo sabe que el Apollo 13 consiguió volver a casa y los tres "naufranautas" amerizaron sanos y salvos en el Pacífico un 17 de abril de 1970. La NASA se encargó de rentabilizar su sonoro "fracaso exitoso", y cuatro misiones Apollo más siguieron a esta, poniendo satisfactoriamente a 8 astronautas más en la superficie lunar, con sus míticos rovers y todo.

Quiero recomendar desde estas líneas un par de series relacionadas con esta época y con la carrera espacial, para todos aquellos que disfruten como yo de esta etapa de la historia:

"De la Tierra a la Luna" (1998, HBO), 12 episodios que pueden visionarse casi como películas individuales, contando con detalle los preliminares y las principales misiones Apollo, el propio Tom Hanks actúa como anfitrión en cada episodio haciendo una breve introducción de la historia correspondiente. Con el mismo nivel de calidad que la propia película Apollo 13, es una serie "imperdible" para los espaciofreaks como yo.

"For all mankind" (2019, Apple TV), una historia-ficción centrada en un "what if", "y si los soviéticos hubieran llegado antes a la Luna que los estadounidenses". Magníficamente rodada, con una producción impecable y unos actores sobresalientes, es muy recomendable para disfrutar de una gran historia de rivalidad y amistad alrededor de la carrera espacial. Cada temporada cuenta una década distinta, y actualmente sigue en vigor (pronto se va a estrenar la quinta temporada aquí en España, en 2026).

Curiosidades

En la película aparecen algunos cameos muy interesantes. El propio Jim Lovell aparece como el capitán del portaaviones USS Iwo Jima, que se encarga de rescatar a los astronautas, estrechando la mano de Hanks en un precioso plano. Su esposa Marilyn también aparece brevemente entre el público que presencia el despegue en las gradas.

Los padres del director Ron Howard, Jean Speegle Howard y Rance Howard, aparecen como la madre de Lovell y el sacerdote que atiende a la familia respectivamente.

El director Roger Corman, mentor de Howard, también hace una breve aparición como congresista.

Por último, es notable destacar que muchas escenas de gravedad cero se rodaron realmente en gravedad cero, utilizando un avión "Vomit comet", que realizan parábolas a gran altitud con caída libre lo que brinda hasta 30 segundos de gravedad cero en cada curva. En total se utilizaron 612 parábolas para todos los planos necesarios.

Conclusión

Mi gran afinidad por el tema, lo bien documentada y realizada que está hecha la película, el guión y dirección sobresalientes y un elenco magnífico hacen, como ya he remarcado cansinamente, que esta sea a día de hoy mi película favorita. Hay muchas películas mucho mejores, lo sé, pero siempre tendré esta en lo más alto por todo lo que me ha hecho disfrutar y los grandes momentos que, aún a día de hoy, me proporciona su visionado. ¡ESTO ES CINE!

NEOPLENO:

Siempre había discutido con Viejoven sobre esta película.. Que si estaba sobrevalorada, que era blandengue y él, cegado por el sol y las estrellas, siempre argumentaba lo bien que reflejaba la epopeya real de los participantes en el proyecto Apolo 13.

Bueno, pues, después de mucho tiempo, me he decidido a volver a verla, aprovechando que no la había visto en VO. Una vez terminada la "tarea", tengo que decir que me he reconciliado con ella. Es verdad que me sigue pareciendo algo blandengue y predecible, pero le he encontrado ahora más aciertos que fallos.

Los aciertos, a parte de que todo el mundo lo hace bien, vienen sobre todo de lo bien que está contada la historia, que es entendible para todo el mundo, aunque en muchos momentos los detalles técnicos podían haber supuesto algo difícil de entender y por tanto de contar. Como ejemplo revisar la escena de Tom Hanks explicándole a su hijo (ese de "los niños tienen pene y las niñas tienen vagina") los entresijos del despegue y demás.

Otra cosa que me ha encantado es que cuenta, como diría Kranz (Ed Harris) "el fracaso más exitoso" de las misiones espaciales (también en la peli dice que el fracaso no es una opción. Y para ello nos muestra que ese éxito se produce gracias a la colaboración de todos los integrantes de la misión... desde los astronautas, pasando por ese maravilloso Harris, hasta el más insignificante ingeniero, ese o esos que buscaban la cuadratura del círculo.

Me flipa el humor en algunos momentos, sobre todo en la escena en que la madre de Hanks en la peli (qué genialidad que la interprete la madre real del director) en la que le dice a Armstrong y a Aldrin si ellos también están en el programa espacial...

Bueno, que me extiendo demasiado, pero tengo que decir que, aunque no lograron completar la misión, por lo menos son la nave tripulada que más lejos ha llegado. Algo es algo.

Frases que me han encantado:

La mejor es "No soy supersticioso porque trae mala suerte"

"La Tierra desde aquí es un oasis en la inmensidad del espacio"

"El fracaso no es una opción"

PD: Y no es lo mismo "tenemos un problema" que "hemos tenido un problema"

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